domingo 15 de julio de 2007

RAFAEL SEBRANGO

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lunes 21 de mayo de 2007

CONTESTO A FERNANDO Y CON RETRASO

En primer lugar, disculpas por mi tardanza en contestar, pero el trabajo diario de la campaña me "come".
Y Fernando, también gracias por preguntar.

1.- No, no deseo acabar con la autonomía institucional de Cantabria. Esto no constituye ningún objetivo político de LA UNION. Sólo pretendemos establecer un gran pacto de cooperación, del que pensamos que Cantabria puede ser singularmente beneficiada. Esto es esctrictamente lo que defendemos, es decir, mantener la institución autonómica de Cantabria. Espero que quede así aclarada la cuestión.

2. No es cierto que Cantabria siempre haya recibido 'palos' desde la Junta de Castilla y León. El Puerto Seco de Venta de Baños, destinado inicialmente al puerto de Santander, nos fue arrebatado por una oferta conjunta de los puertos de Gijón y de Avilés. La que adoptó la decisión de escoger a los puertos asturianos fue la entonces alcaldesa de Venta de Baños, la cual, en declaraciones recogidas por Alerta y DM, lamentó el no escoger Santander, aclarando que la oferta asturiana supone un movimiento de mercancías cinco veces superior a la de Santander, por lo que le interesaba más pues implica más movimiento y creación de empleos en Venta de Baños. La Junta no tuvo nada que ver, y por otro lado, el Gobierno de Cantabria nada ha hecho nunca por apoyar al Puerto de Santander, eché entonces en falta, y la sigo echando, una gestión política de nuestro gobierno en ayuda del puerto. Pero ya se sabe, el puerto lo gestiona el Estado, y el Gobierno de Cantabria, en una actuación suicida no se preocupa suficientemente por apuntalar la gestión exterior del puerto. Lo de las denuncias a ganaderos lebaniegos tiene viaje de ida y de vuelta, pues son tradicionales en Liébana las denuncias a los ganaderos de Valdeón, y las denuncias entre ganaderos de los diferentes pueblos del valle de Camaleño por el uso común de los puertos de Aliva. En fin, no veo una conjura de la Junta de Castilla y León contra Cantabria, eso no es así, además, la ralentización de las autovías por suelo castellano, para ser veraces pertenecen al debe del Ministerio de Fomento, autor de la obra, en la cual no interviene la Junta. De todos modos, la ralentización más grave es la que tenemos en suelo cántabro, y nunca por ello tendré que pensar mal del Gobierno de Cantabria, de los únicos que pienso mal es de los gobiernos de Aznar y de Zapatero, que para Cantabria lo mismo da, es decir, ser los últimos. Y lo que en Burgos querían es una autovía directa a Santander, es decir más cercanía a Cantabria, y en la campaña de las elecciones generales de 2004, Zapatero en Burgos, por supuesto, prometió la autovía directa a Santander, en fin.

3. Estoy de acuerdo con Ud. en que si alguien tiene un planteamiento nacionalista en España, el menor de los calificativos es el de casposo, y se lo merecen los nacionalismos vasco, catalán, gallego, aragonés, etc, y por supuesto el castellano.
Soy y me declaro absolutamente antinacionalista, y estoy harto de nacionalismos identitarios que no dejan de esconder el interés económico de una determinada burguesía local que procura crearse pequeños corrales para manejar socialmente con la menor injerencia posible del exterior, para lo cual manipulan a mucha gente que llega a creerse que son una nación oprimida que necesita liberarse. Mientras tanto, el poder económico local campa a sus anchas, que eso es lo que le interesa.
Por tanto, como se podrá comprender no tengo ni he tenido una vinculación con ningún partido político nacionalista castellano, lo cual no me impide saber y haber constatado que ven con simpatía que en Cantabria haya gente que quiera establecer una buena relación con Castilla, pero nada más, si de ello deducen que es una ayuda a sus ideas, creo que son bastante inocentes. España es una sola nación, formada por regiones, vale, pero una sola nación.

Por otro lado, como aclaración, conviene precisar que en la época preestatutaria, teníamos un Estado Central, cada provincia tenía su Diputación Provincial, y las regiones no existían institucionalmente desde la época de Felipe V, por tanto, hago el comentario porque mucha gente parece ser que no lo sabe, antes del Estatuto de Autonomía de Cantabria, no dependíamos de Castilla, sino sola y exclusivamente de Madrid, del mismo modo que Lérida no dependía de Barcelona, sino directamente de Madrid, por lo que esos males preestatutarios, no eran culpa ni de Burgos ni de Valladolid, sino sólo del Gobierno Central.

Siento que la contestación se haya alargado, pero es que Fernando, las cuestiones que planteabas eran realmente interesantes. Muchas gracias, y a tu disposición.

miércoles 16 de mayo de 2007

Con qué fuerza moral hablo de Cantabria

Me pregunta anónimo con qué fuerza moral puedo hablar de Cantabria, afirmando que yo soy burgalés.
Bien, ha de saber que Ud. parte de un gran error. Lo siento, soy santanderino, nacido en el Hospital de Valdecilla, aunque en realidad mi origen es, como todos los Sebrango, lebaniego.

De todas formas, interpreto que Ud., por su pregunta, es un convencido defensor de la autonomía de Cantabria, lo cual está muy bien, pero debería Ud. conocer el Estatuto de Autonomía de Cantabria, que señala que somos cántabros los nacidos y los residentes legalmente en Cantabria.

Además, nada importa donde hayamos nacido para poder hablar de Cantabria, siempre defenderé que un ceutí que viva en Cantabria pueda opinar lo que desee de Cantabria, o un cacereño, o un conquense. Tienen todo el derecho del mundo, y exactamente en la misma proporción que yo, aunque tenga un apellido pura y exclusivamente lebaniego, el Sebrango, y además de los más antiguos de esta tierra.

Su comentario o pregunta rezuma xenofobia, pues negar legitimidad o fuerza moral a cualquiera por razón de su nacimiento ya está inventado en España, lo llevan haciendo los nacionalistas vascos y catalanes desde hace décadas. Sea tolerante, porque España, País Vasco y Cataluña incluidos la hicimos entre todos los españoles, y Cantabria también, luego todos tienen derecho a vivir aquí, y además a quejarse si lo entienden necesario.

Y por supuesto, yo nunca he considerado a los cántabros como "pobres hombres", como Ud. señala en su comentario, pues en ese caso yo sería de los primeros pobres hombres.

En todo caso, gracias por preguntar.

Contesto al por qué de entrar en política

Gracias por preguntar.
El por qué de meterme en política requiere una contestación muy larga, pues no hay que descartar miles de componentes, incluso inconscientes en esa decisión. Ahora bien, hay una que destaca sobre las demás, y es la constatación de un mal funcionamiento de nuestra democracia. La sociedad civil no tenemos mecanismos de influir en las decisiones políticas, salvo que seamos grandes promotores o constructores y dispongamos de ingentes cantidades de dinero para "influir".El resto de la sociedad civil no nos queda más remedio que jugar en el terreno de los políticos si queremos cambiar algo que creemos fundadamente que ha de cambiar. Si no, sólo nos queda el eterno recurso de quejarnos continuamente y desahogarnos en conversaciones de cafetería. Eso, y me ha llevado mucho tiempo entenderlo, no es eficaz, y sí en cambio disputar con la política profesional en su terreno de juego. Es un mal remedio, pero si nuestra democracia funcionara bien, no sería imprescindible dar este paso, que por tanto es agridulce.
Siento extenderme, pero entre otras, una razón para votarnos es la necesidad de conseguir una Cantabria que esté entre la España que cuenta, de la que llevamos ausentes 20 o 25 años. La segunda que necesitamos una Cantabria Limpia, donde cada día tenga más dificultades de desarrollo la corrupción política en todas sus variantes. Y la tercera es que tenemos la posibilidad de cambiar el sentido de la representación política, haciéndola recaer progresivamente en el interés del servicio al ciudadano, y no al partido, implantando un sistema de elección en listas abiertas y con limitación de mandatos a 8 años.

domingo 13 de mayo de 2007

HACER GRANDE A CANTABRIA
Hemos terminado el siglo XX siendo la única región que no cuenta con autovía hacia el centro de España, y empezamos el siglo XXI siendo los últimos en materia de ferrocarril, sea éste de alta velocidad o de velocidad alta, ya que más nos da. Al adjudicarse en el primer trimestre de 2006 el proyecto del ferrocarril de Extremadura, ya quedó certificado que somos los últimos.
Nuestra historia como autonomía consiste en ser la última opción de los sucesivos gobiernos de la nación, con independencia de que estuvieran en manos del PP o del PSOE, y también con independencia de que en Cantabria mande el PP, o el PSOE, con el mínimo común divisor, el PRC.
La gran cuestión está en si queremos conformarnos con ser el farolillo rojo, vez tras vez, o bien hacemos algo por colocarnos en la España que cuenta, de la que llevamos ausente más de veinte años.
La estrategia de LA UNION es la que procura cambiar esta tendencia, mediante la firma de un pacto global con Castilla y León, nuestra economía complementaria, de la que nos podemos alimentar y a la que podemos alimentar.
ATREVETE y opta por la estrategia de LA UNION.