En primer lugar, disculpas por mi tardanza en contestar, pero el trabajo diario de la campaña me "come".
Y Fernando, también gracias por preguntar.
1.- No, no deseo acabar con la autonomía institucional de Cantabria. Esto no constituye ningún objetivo político de LA UNION. Sólo pretendemos establecer un gran pacto de cooperación, del que pensamos que Cantabria puede ser singularmente beneficiada. Esto es esctrictamente lo que defendemos, es decir, mantener la institución autonómica de Cantabria. Espero que quede así aclarada la cuestión.
2. No es cierto que Cantabria siempre haya recibido 'palos' desde la Junta de Castilla y León. El Puerto Seco de Venta de Baños, destinado inicialmente al puerto de Santander, nos fue arrebatado por una oferta conjunta de los puertos de Gijón y de Avilés. La que adoptó la decisión de escoger a los puertos asturianos fue la entonces alcaldesa de Venta de Baños, la cual, en declaraciones recogidas por Alerta y DM, lamentó el no escoger Santander, aclarando que la oferta asturiana supone un movimiento de mercancías cinco veces superior a la de Santander, por lo que le interesaba más pues implica más movimiento y creación de empleos en Venta de Baños. La Junta no tuvo nada que ver, y por otro lado, el Gobierno de Cantabria nada ha hecho nunca por apoyar al Puerto de Santander, eché entonces en falta, y la sigo echando, una gestión política de nuestro gobierno en ayuda del puerto. Pero ya se sabe, el puerto lo gestiona el Estado, y el Gobierno de Cantabria, en una actuación suicida no se preocupa suficientemente por apuntalar la gestión exterior del puerto. Lo de las denuncias a ganaderos lebaniegos tiene viaje de ida y de vuelta, pues son tradicionales en Liébana las denuncias a los ganaderos de Valdeón, y las denuncias entre ganaderos de los diferentes pueblos del valle de Camaleño por el uso común de los puertos de Aliva. En fin, no veo una conjura de la Junta de Castilla y León contra Cantabria, eso no es así, además, la ralentización de las autovías por suelo castellano, para ser veraces pertenecen al debe del Ministerio de Fomento, autor de la obra, en la cual no interviene la Junta. De todos modos, la ralentización más grave es la que tenemos en suelo cántabro, y nunca por ello tendré que pensar mal del Gobierno de Cantabria, de los únicos que pienso mal es de los gobiernos de Aznar y de Zapatero, que para Cantabria lo mismo da, es decir, ser los últimos. Y lo que en Burgos querían es una autovía directa a Santander, es decir más cercanía a Cantabria, y en la campaña de las elecciones generales de 2004, Zapatero en Burgos, por supuesto, prometió la autovía directa a Santander, en fin.
3. Estoy de acuerdo con Ud. en que si alguien tiene un planteamiento nacionalista en España, el menor de los calificativos es el de casposo, y se lo merecen los nacionalismos vasco, catalán, gallego, aragonés, etc, y por supuesto el castellano.
Soy y me declaro absolutamente antinacionalista, y estoy harto de nacionalismos identitarios que no dejan de esconder el interés económico de una determinada burguesía local que procura crearse pequeños corrales para manejar socialmente con la menor injerencia posible del exterior, para lo cual manipulan a mucha gente que llega a creerse que son una nación oprimida que necesita liberarse. Mientras tanto, el poder económico local campa a sus anchas, que eso es lo que le interesa.
Por tanto, como se podrá comprender no tengo ni he tenido una vinculación con ningún partido político nacionalista castellano, lo cual no me impide saber y haber constatado que ven con simpatía que en Cantabria haya gente que quiera establecer una buena relación con Castilla, pero nada más, si de ello deducen que es una ayuda a sus ideas, creo que son bastante inocentes. España es una sola nación, formada por regiones, vale, pero una sola nación.
Por otro lado, como aclaración, conviene precisar que en la época preestatutaria, teníamos un Estado Central, cada provincia tenía su Diputación Provincial, y las regiones no existían institucionalmente desde la época de Felipe V, por tanto, hago el comentario porque mucha gente parece ser que no lo sabe, antes del Estatuto de Autonomía de Cantabria, no dependíamos de Castilla, sino sola y exclusivamente de Madrid, del mismo modo que Lérida no dependía de Barcelona, sino directamente de Madrid, por lo que esos males preestatutarios, no eran culpa ni de Burgos ni de Valladolid, sino sólo del Gobierno Central.
Siento que la contestación se haya alargado, pero es que Fernando, las cuestiones que planteabas eran realmente interesantes. Muchas gracias, y a tu disposición.